Los Caballeros Templarios son, sin duda, una de las órdenes monásticas más cautivadoras. Su innegable valentía en las Cruzadas, su increíble disciplina y la influencia política, comercial y militar mundial que alcanzaron en un corto período de tiempo son factores por los que los Templarios aún son estudiados hoy en día. De hecho, la orden llegó a ser tan poderosa en Europa que el rey de Francia tuvo que acusarlos de falsas acusaciones para derrocarlos y recuperar parte de su soberanía. Comenzaron en Jerusalén y se expandieron a varios países europeos, como Francia, Inglaterra y España. Incluso en el siglo XXI, su legado sigue muy vigente.
En España, en particular, los Caballeros contribuyeron enormemente a los acontecimientos de la península Ibérica y dejaron numerosos castillos fascinantes.
Castillo de Miravet: Construido con una magnífica vista del río Ebro, el castillo es un excelente ejemplo de la fascinante arquitectura de los Caballeros Templarios. El edificio original es árabe. Pasó a ser propiedad cristiana tras la conquista, y Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, lo cedió a los Templarios.
Castillo de Ponferrada: Una de las principales misiones de la orden en España es la defensa del Camino Francés, el camino que une Francia con Santiago, donde se encuentra el castillo. Abarca más de 8000 metros cuadrados y posee una compleja estructura militar. Sufrió numerosas modificaciones y reformas desde el siglo XIV, pero sigue siendo uno de los edificios templarios más fascinantes.
Castillo de Montalbán: Originalmente una fortaleza musulmana, el Castillo de Montalbán fue reformado en el siglo XII por los Caballeros Templarios. Está situado en la provincia de Toledo, a 100 metros del río Torcón.
Los castillos mencionados anteriormente son sólo muestras de la arquitectura histórica que los Templarios dejaron en España.
